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18 de agosto de 2022

LA MOSCA DE STERN. DESCONSTRUYENDO LAS MAXIMAS DEL GENERAL SAN MARTÏN PARA MERCEDITAS

Humanizar el carácter y hacerlo sensible aún con los insectos que nos perjudican. Stern ha dicho a una mosca abriéndole la ventana para que saliese: “Anda, pobre animal, el mundo es demasiado grande para nosotros dos”.

Siempre pensé que me sonaba extraña este consejo ,el primero ,el número uno.

Y el general San Martín ,todo un estratega conocía la importancia del orden y la ubicación.

Es posible que al escribir el orden y la jerarquía no le  importaran. Lo dudo.

Veamos la última de las 12 máximas:

Inspirarla  amor por la Patria y por la Libertad.

Un orden interesante ,.

Quiero compartir mis reflexiones sobre la primera máxima.

El original del manuscrito de 1825 está en el Museo Mitre .

La primera es la máxima más extensa y la única que contiene una cita .

Vayamos por parte, la idea es "humanizar el carácter" de su hija de quien pensaba se había convertido en un "diablotín" por obra y gracia de su abuela materna Mercedes Tomasa.

Para el prócer el carácter de su hija necesitaba ser corregido  infiero que lo juzgaba poco humano ,y para iniciar su obra cita a un autor irlandés  Laurence Stern  quien al  liberar por la ventana a un insecto - una mosca - habla de la grandeza del mundo.

Entonces lo tenemos al general argumentando su intención con una cita literaria de un autor amante del humor.

En la cita hay una intención paródica, para humanizar a su hija el ejemplo dado es liberar una mosca.

Literalmente :el mundo es grande para todos .Inferencia : todos los seres vivos merecen la libertad.

Así descontextualizada la cita literaria humaniza con el respeto a un molesto y perjudicial insecto .Humaniza con la libertad de elección, con la conciencia de nuestra libertad .

¿Qué habrá entendido Merceditas  ?

¿Alcanza solo la libertad para humanizarnos? 

En aquellos tiempos era un comienzo..





26 de mayo de 2021

LA REVOLUCION ES UN SUEÑO ETERNO 25 DE MAYO 1810-2021

  "Somos oradores sin fieles, ideólogos sin discípulos, predicadores en el desierto. No hay nada detrás de nosotros; nada, debajo de nosotros, que nos sostenga. Revolucionarios sin revolución: eso somos. Para decirlo todo: muertos con permiso. Aun así, elijamos las palabras que el desierto recibirá: no hay revolución sin revolucionarios".

LA REVOLUCIÓN ES UN SUEÑO ETERNO  ANDRES RIVERA

21 de mayo de 2021

Sangarará

Confieso  que no conocía o no recordaba este nombre. Suena hermoso ,me gusta su sonoridad.

Apareció esta palabra leyendo la biografía de Tupac Amaru II. Es el nombre de su primera victoria frente a los españoles Me gustaría recordar a Tupac por Sangarará y no por cómo fue ejecutado por los españoles.

Recordar Sangarará es recordar su primera batalla ,sus sueños de justicia para los Incas, su primera victoria.  Es un grito de libertad frente a la opresión colonial española.

Tengo 60 años soy docente jubilada .Daba clases de Lengua y Literatura. Mis programas siempre incluían los Comentarios Reales del Inca Garcilaso. Y siempre había un espacio para el Quechua como una de las principales Lenguas en peligro de extinción. Daba entonces una breve referencia a Tupac Amaru II y su espantosa muerte.

Ahora pienso que me equivocaba al recordar su muerte y no entender sus sueños: recuperar la dignidad pérdida. Y Sangarará es la primera victoria .Debería haber enseñado sueños  de libertad. Perdón Tupac .Hoy escribo este post para recordar tus sueños en la Semana de Mayo.

En la Semana de Mayo latían esos deseos de dignidad e independencia frente al conquistador. No supimos unirnos como pueblos latinoamericanos aunque el Himno Nacional Argentino completo  tiene una estrofa dedicada a los Incas.

Qué grande podría ser América del Sur si hubiéramos conservado la unidad de los antiguos virreinatos. Nunca es tarde, siempre es posible .Sangarará es solo el comienzo.

Mientras escribo sueños de unión las antinomias nos siguen dividiendo en medio de una pandemia. 

¿Tendremos  que unir las partes de Tupac para terminar con la maldición.?

Sangarará chamigos.

5 de abril de 2010

¡ 99 años ! ¿ Felicidades Colegio 18 ?

Casi silenciosa y desapercibidamente el Colegio 18 cumplió el pasado 04 de abril sus primeros 99 años. Difíciles años ha transitado el ahora Colegio 18 "Nicolasa B de Quiroga" . Ha sido escuela profesional de mujeres ,escuela técnica nacional, escuela provincial técnica .Su designación ha cambiado siguiendo la historia administrativa y educativa de la provincia y la nación . Ha conservado sin embargo su nombre "Nicolasa B. de Quiroga". Es la escuela en la que trabajo,tengo el mismo apellido que Nicolasa pero no somos parientes . De chica vivía enfrente de la escuela de mujeres,cuando las clases se dictaban en una casona alquilada bajo el tanque de obras sanitarias de la ciudad. En ese edificio ingresé como docente del establecimiento.Cuando tuvo edificio propio en la calle Doctor Mestre concentré mis horas y mi cargo docente en ese entonces flamante edificio. El domingo pasado entre Pascuas y huelgas la escuela cumpló 99 años. La institución administrativa cumplió 99 años . Su edificio apenas tiene una década. La escuela no tiene Sum(salón de usos múltiples ),sin embargo en la provincia hubo corso"importado" y sí hay proyectos para velódromos cubiertos,aunque se suspendan las clases de gimnasia por problemas climáticos. Nuestros alumnos no han comenzado el ciclo 2010. Las aulas están vacías ,no hubo festejos.

2 de abril de 2008

Malvinas

Dolor Óleo de Oswaldo Guayasamín Creo que esta imagen y esta palabra; "Dolor" alcanza para contar todo lo que sentimos por los chicos de la guerra hoy nuestros veteranos. Para ellos nuestro profundo respeto y eterno agradecimiento por el valor que demostraron cuando la patria los llamó. Marcela

25 de marzo de 2008

Reflexiones sobre la tortura

HERIDAS QUE DEJÓ LA DICTADURA ¿Cualquiera puede torturar? ¿Qué razones, circunstancias, situaciones llevaron a una persona a envilecerse de esa manera? Y por último: ¿sería yo capaz de torturar a otro?. Hernán Brienza Propongo un juego de preguntas cruzadas. Cambiar, por ejemplo, la tranquilizadora sentencia: “Yo no sé cómo un hombre es capaz de torturar a otro” –que nos deja afuera de la cuestión, que nos permite un lugar de superioridad moral presuponiendo que uno no sería capaz de hacerlo– por la pregunta ¿por qué un hombre es capaz de torturar, asesinar, masacrar a un semejante? ¿Qué razones, circunstancias, situaciones llevaron a una persona a envilecerse de esa manera? Y por último: ¿sería yo capaz de torturar a otro?, ¿por qué cuestiones yo torturaría? La pregunta es brutal. Pero si se la piensa con honestidad intelectual usted va a encontrar una lista de, al menos, cinco razones para hacerlo. Fuente:Sección Sociedad.Crítica digital

10 de junio de 2007

Para pensar ...en el día del libro

Los diez asesinatos de libros más grandes de la historia

web.unab.edu.co/.../n65_a3/imagenes/ul_fo4.jpg Fernando Báez,escritor venezolano Por Ivonne Marcela Rodríguezperiodico15@unab.edu.co“Es un hecho que todo parece conspirar contra la memoria del hombre: las catástrofes naturales, los insectos, los incendios, las inundaciones, las guerras, la indiferencia, las ratas y en particular el hombre mismo”, afirma Fernando Báez, escritor e investigador venezolano licenciado en educación y doctor en bibliotecología. Tras descubrir que el registro sobre la pérdida de libros era casi nula, Báez emprendió el estudio del tema y encontró que desde hace 5.500 años se escriben libros pero también se destruyen. Por eso, más del 80% de la literatura y la ciencia egipcia se perdió con el ataque a bibliotecas y desaparecieron 500 años de obras escritas antes de Cristo. Báez, quien estuvo en 2003 en Iraq evaluando para la Unesco el impacto de la guerra sobre los bienes culturales y es autor del best seller Historia universal de la destrucción de libros: desde las tablillas sumerias a la guerra de Irak, dice que un libro se quema en nombre de otro y que se elimina para borrar la memoria. Lo más paradójico, según él, es que por lo general son los intelectuales los que realizan tal destrucción y que la aniquilación de textos continuará porque se considera un rito en el que las comunidades ‘se purifican’ de las ideas nocivas y le dan continuidad a las propias. Este fenómeno del bibliocausto (destrucción de libros) se evidencia en los siguientes hechos que, como lo contó el autor en la feria Ulibro, aún siguen marcando la historia humana. Primeros ‘crímenes’, antes de Cristo Asurbanipal,rey culto y grancoleccionista de libros antesde Cristo Fray Juan de Zumárraga,quien destruyó en 1530textos e ídolos mayas Quemas, saqueos y destrucción, cualquiera que fuera la causa, acabaron con las bibliotecas en Sumer y Babilonia en el año 4000 a.C., las primeras de este tipo que tuvo el mundo. En las ciudades Ur y Adab, de Mesopotamia, hubo dos bibliotecas activas entre el 2800 y el 2700 a.C. Fuera de estas ciudades, en toda esa región (actual Iraq) existían unas 100 bibliotecas de las cuales apenas quedan las ruinas. A estos hechos le siguieron la desaparición de la Biblioteca de Babilonia en el año 2000 a.C., la quema de papiros secretos en Egipto en 1237 y la destrucción de la biblioteca del primer gran coleccionista, Asurbanipal, por parte de los babilonios y los medos en el 612. Dos personajes aparecen entre los años 300 y 200: Alejandro Magno, quien incineró el Avesta, un texto que se creía daba inmortalidad después de recitarlo, tras quemar en el 331 el Palacio de Persépolis (también en el actual Iraq); el otro es el emperador Shi Huandi en el 213, que eliminó el 90% de la literatura y la filosofía china bajo la idea de que los libros aludían al pasado. Los primeros libros griegos desaparecieron en su totalidad. Esta afirmación se sustenta en que los textos griegos más antiguos se compusieron en el siglo IX a.C. y hasta el momento sólo se conoce el Papiro Dérveni, con fecha del siglo IV a.C., por lo que se supone que unos 500 años de obras se perdieron. Esto, sin pasar por alto la desaparición del Arca de la Alianza y las Tablas de la Ley de Israel, así como la pérdida de la compilación Los Fragmentos de los Historiadores Griegos en la Época Helenística, comprendida entre los siglos III a. C y I d. C. Biblioteca de Alejandría, pendientes los culpables Además de ser la ciudad y el principal puerto del norte de Egipto, Alejandría era también el nombre que ostentaba la biblioteca que se consideraba tener la mayor colección de libros de la Antigüedad. Ésta se dividía en dos: el Museo y el Templo de Serapis o Serapeum. Cada uno de estos espacios contaba con su biblioteca, pero en el 389 el patriarca cristiano Teófilo destruyó el Serapeum y dos años más tarde, la biblioteca. El Museo tampoco escapó a la biblioclastia (destrucción de libros), aunque se desconoce el protagonista de los hechos. Respecto a este último problema, se ponen sobre la mesa a los sospechosos: cristianos, romanos y árabes. Según los cronistas Abd al-Latif y Ibn al-Kifti, quienes vivieron entre los siglos XII y XIII, Omar I, el segundo sucesor de Mahoma, dio la orden al comandante Amrou ibn al-Ass de quemar la biblioteca del Museo. Sin embargo, estos hechos resultan ficticios para algunos eruditos que exponen entre sus argumentos que existe la posibilidad de que los cristianos destruyeran los libros del Museo antes del siglo VI, cuando los árabes conquistaron Egipto. Edad Media y censura, inseparables Tras la desintegración del Imperio Romano de Occidente surge la Edad Media y con ésta un período comprendido entre los siglos V y XV caracterizado por la censura, el hostigamiento, la tortura y la destrucción de personas y textos. Después de que el papa Pablo III instaurara en 1542 la Congregación de la Inquisición, cientos de personas consideradas brujas, adivinas o blasfemas fueron castigadas por esta institución más conocida como Santo Oficio. Los libros tampoco escaparon a las sentencias. El papa Pablo IV ordenó a la Congregación redactar una lista con los nombres de los textos que ‘atentaban’ contra la fe, por lo que en 1559 se publicó el Índice de Libros Prohibidos. “Yo nunca le he otorgado un favor a ningún ser humano” es una de las afirmaciones de Pablo IV, el número 223. Fue el terror de los incrédulos y el promotor de la Inquisición como el arma más fuerte en Italia, los Países Bajos y el Oriente. Considerado enemigo de las mujeres y los protestantes, trataba a los judíos como esclavos como recriminación por la muerte de Cristo. Frailes contra Mayas, el caso México La Iglesia fue uno de los enemigos de la cultura Maya al acabar con miles de sus códices, denominados ámatl. En México se contaba con grandes bibliotecas como las que había en los palacios del guerrero Moctezuma y el poeta Netzahualcóyotl. Pero acciones como las de Fray Juan de Zumárraga, por medio de una hoguera, condujeron al aniquilamiento de todos los escritos e ídolos mayas en la región de Tetzcoco en el año 1530, con la idea de dar paso a una nueva etapa. Religiosos como Diego de Landa y el cardenal Francisco Jiménez de Cisneros quemaron otros miles de textos. El primero, miembro de la orden de los franciscanos, se dedicó por meses a revisar la escritura maya con el ánimo de adoctrinar a esta civilización y en 1562 hizo quemar el archivo Auto de Fe de Maní, en Yucatán, que contenía cinco mil ídolos y 27 códices. El segundo quemó 5 mil manuscritos musulmanes en Granada (España). El español Fray Juan de Zumárraga es un personaje contradictorio por su incursión en la civilización Maya. Mientras destruyó la totalidad de libros de esta cultura en una hoguera, la tradición católica lo denomina el primer obispo y defensor de los indios de México. Por su parte, documentos de la época lo presentan como humanista, apóstol, hombre de gobierno y de Dios, y las historias sobre el libro le atribuyen la introducción de la imprenta a ese país, así como el creador de la primera biblioteca pública. Siglo XIX, quemas entre guerras Colombia y España luchaban a comienzos del siglo XIX mientras cada uno presenciaba el exterminio de su memoria. Folletos, periódicos, pasquines y libros se quemaron entre 1810 y 1816 en las plazas de Colombia por órdenes de las autoridades españolas con el apoyo de La Inquisición. El país ibérico, en ese momento como destructor, había sido también víctima de la destrucción de su patrimonio: entre 1808 y 1814, durante su guerra contra Francia, las tropas francesas prendieron en llamas la biblioteca y el archivo de la Abadía de Montserrat (cerca de Barcelona) para evitar que ésta se convirtiera en fortificación. Con la destrucción de la Abadía desaparecieron gran parte de la producción escrita con imprenta desde 1499 y la Escalonía de Montserrat, el archivo de la escuela de música más antigua de Europa. La Unión Soviética nace con la destrucción Pese a que en las últimas décadas del siglo XIX el Imperio Ruso registraba un auge económico, existía un descontento entre las personas frente a la autocracia zarista (sistema de gobierno en el cual la voluntad de una sola persona es la suprema ley). Esto, más la crisis económica y social que vino con la I Guerra Mundial (entre 1913 y 1914), hizo que Vladimir Ilich Lenin, líder del Partido Obrero Social Demócrata (bolchevique), estuviera al frente de la Revolución Rusa en 1917 que buscaba la igualdad y la construcción de una sociedad socialista y comunista. Ella dio origen a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) en 1922. Dos años más tarde muere Lenin y toma el asciende Stalin, quien ejerce un poder ilimitado. En esta época se inician persecuciones hacia los oponentes de este gobierno totalitario. Durante sus inicios, la URSS auspició la censura y la destrucción de libros. En 1922 el Gobierno impuso la Oficina de Control de la Prensa, llamada Glavit, que resguardaba las obras vetadas en un almacén de la Biblioteca Nacional de Rusia. Sólo con el proceso de la Perestroika (apertura al cambio), que impulsó Mijail Gorbachov en su gobierno en los años ochenta, se logró que los 27 mil libros en ruso, los 250 mil libros en lenguas extranjeras y las 572 mil revistas, antes prohibidas, se divulgaran. Segunda Guerra Mundial, los memoricidios crecen Abadía de Montserrat,uno de los centros culturales más representativos de Europa Caricatura del periódico L ’intransigeant,de París,tras la quema de libros en 1933 en Alemania La dictadura de Augusto Pinochet quemó 14.846 ejemplares de una obra de García Márquez La muerte de hombres se precede por la de los libros. Esto lo afirma el poeta Heinrich Heine en su obra Almanzor: “Allí donde queman libros, acaban quemando hombres”. Y la II Guerra Mundial, entre 1939 y 1945, es la evidencia de esa situación. Joseph Goebbels, ministro de Instrucción Pública y de Propaganda de Hitler, estimuló entre los estudiantes e intelectuales alemanes un fervor hacia la destrucción de libros. Tanto así que el filósofo Martin Heidegger se unió a las ideas del ministro. En mayo de 1933 se empezaron a registrar las grandes destrucciones de libros por parte de los nazis. En mayo, los miembros de la Asociación de Estudiantes Alemanes realizaron la operación Quema de Libros, en la que se recogieron los textos prohibidos por el régimen en varias ciudades del país. La quema de estos se precedía por cantos y música ante las hogueras. Según el escritor W. Jütte, durante estas acciones se destruyeron obras de más de 5.500 autores. Entre 1941 y 1943, los dueños de las colecciones eran deportados y sus bibliotecas confiscadas. Una de las prácticas frecuentes después del aniquilamiento de libros judíos era el de convertirlos en pulpa. Doctor en filología por la Universidad de Heidelberg, Joseph Goebbels fue editor de una revista, diputado y miembro del partido nacional-socialista en Alemania. Durante el mandato de Hitler fue tal su capacidad propagandística y de persuasión que miles de estudiantes participaron en la quema de libros. Este partidario de la guerra se suicidó junto con su familia en el bunker de la Cancillería antes de la caída de Berlín, en 1945. Dictaduras contra los libros En América Latina la destrucción de libros está marcada por las dictaduras. En Argentina, con la dictadura de Jorge Rafael Videla entre 1976 y 1980, fanáticos quemaron obras de Marcel Proust, Gabriel García Márquez, Pablo Neruda y Mario Vargas Llosa, así como El Principito, de Antoine Saint-Exupery, considerado como un texto contrario a los valores tradicionales. En Chile la situación fue similar entre 1973 y 1990 con el dictador Augusto Pinochet: sólo en 1986 se quemaron 14.846 ejemplares de La aventura de Miguel Littin, clandestino en Chile, de Gabriel García Márquez. Ediciones de poetas y textos sobre el presidente derrocado Salvador Allende, también sufrieron los ataques de ese régimen. Sarajevo, libre pero sin memoria Mientras Bosnia–Herzegovina declaró su independencia de Yugoslavia en 1992, su capital Sarajevo afrontó la destrucción de gran parte de su historia. Un millón 500 mil volúmenes, 155 mil obras raras, 478 manuscritos y millones de periódicos del mundo entero fueron destruidos tras incesantes bombardeos al Vijecnica, edificio que albergaba a la Biblioteca Nacional. Aunque amantes del libro hicieron cadenas humanas para pasarse libros y salvarlos, se estima que con la guerra se afectaron 188 bibliotecas (43 completamente destruidas), 1.200 mezquitas, 150 iglesias católicas y 10 ortodoxas, cuatro sinagogas y mil monumentos culturales. Iraq, un millón de libros destruidos La invasión de Estados Unidos a Iraq en 2003 inaugura el primer bibliocausto del siglo XXI, dice Fernando Báez. Bagdad, donde nació el libro hace 55 siglos y escenario donde se desarrolla Las mil y una noches, fue el nuevo blanco de la destrucción de libros. En medio del caos producido por los bombardeos de los estadounidenses, saqueadores estimulados por el odio hacia Saddam Hussein robaron piezas de museos, manuscritos, antiguas tablillas sobre las que el ser humano escribió por primera vez y textos de bibliotecas públicas y universitarias. Treinta objetos de importancia, 14 mil artefactos menores y las salas del Museo Arqueológico de Bagdad desaparecieron. Diez millones de registros del período republicano y otomano, que contenía el Archivo Nacional, y más un millón de libros de la Biblioteca Nacional fueron quemados. Otros patrimonios como la biblioteca de la Universidad de Bagdad y la biblioteca de Awqaf, así como el Museo de Historia Natural, la Biblioteca Pública Central, la Biblioteca de la Universidad y la Biblioteca Islámica en Basora fueron incendiadas. En las ciudades de Mosul y Tikrit las bombas y los saqueadores afectaron los museos. Según Báez, se destruyeron libros y documentos porque no sólo se quiso derrotar a Hussein sino también acabar con la memoria de su pueblo. “Y la destrucción de la memoria que preservan los libros es la destrucción del corazón del hombre”, dice Báez. Este investigador no duda en que Estados Unidos participó en un proceso de aniquilamiento cultural por omisión pues sus tropas si bien no destruyeron muchos de esos lugares patrimonio de la Humanidad, tampoco hicieron nada para protegerlos: “Hubo soldados que se llevaron tablas sumerias que luego vendieron en Nueva York por hasta 57 mil dólares. Ellas eran los primeros vestigios de escritura en el mundo”.a3/imagenes/ul_fo4.jpg